el electrocardiograma

El electrocardiograma es el registro sobre el papel de los impulsos que detectan los electrodos. Para ello se ponen los electrodos en algunos puntos del cuerpo del paciente, previamente recubiertos por una pomada que conduce la electricidad,  y se conectan al electrocardiógrafo. De esta manera se produce un grafico que es muy parecido en personas sanas, pero que en los enfermos del corazón posee alteraciones, por las que el medico puede diagnosticar las enfermedades.

El electrocardiograma no sólo sirve para diagnosticar a los enfermos, sino que se puede usar como una medida preventiva que habría que aplicar cuando una persona madura no habituada decide practicar deportes fuertes.

La dirección que toma el impulso eléctrico a través del corazón es el eje eléctrico. Cuando se dirige en forma de vector hacia la parte inferior izquierda es normal, pero suele suceder que en personas obesas, mayores o embarazadas se desvíe hacia a la parte superior izquierda. Si la desviación presentada es extrema, podemos estar en presencia de una anomalía que puede indicar hipertrofia ventricular, bloqueo de rama; en caso que se dirija hacia la derecha puede revelar una embolia pulmonar. Mediante el electrocardiograma, además se puede precisar una dextrocardia, que es una enfermedad muy rara, en la que el corazón tiene invertida la dirección en la orientación, pero que se la suele descubrir previamente con una radiografía de tórax.

En el trazado típico de un electrocardiograma que registra un latido cardíaco normal encontramos una onda P, un complejo QRS y una onda T. La pequeña onda U que normalmente es invisible.

La onda P es la señal eléctrica que pertenece a la despolarización auricular. Al superponerse la despolarización auricular derecha (inicio de la onda P) y la de la izquierda (fin de la onda P) se genera la onda P. Cuando la onda P se repolariza (llamada Onda T auricular) queda eclipsada por la despolarización ventricular (complejo QRS). Para que la onda P sea sinusal (que provenga del nodo sinusal) tiene que poseer ciertas particularidades: su duración no debe ser mayor a los 0,11 seg. en adultos y entre 0,07 y 0,09 seg. en niños, en caso de que la duración sea mayor podemos estar en presencia de un agrandamiento auricular izquierdo; no debe superar los 0,25 mV, en caso que suceda presenta un agrandamiento auricular derecho; la onda tiene que ser redondeada, poseer pendientes suaves, simétricas y de cúspide roma. A su vez tiene que preceder al complejo ventricular.

El Complejo QRS, está relacionado con la corriente eléctrica que produce la contracción de los ventrículos, lo que se llama despolarización ventricular. Esta contracción es mucho más fuerte que la de las aurículas e involucra más masa muscular,  produciendo una  mayor deflexión en el electrocardiograma. La duración, amplitud y morfología del complejo QRS es muy importante para diagnosticar diferentes trastornos, como entre otros, el infarto agudo de miocardio, arritmias cardíacas, hipertrofia ventricular, anormalidades de la conducción, desequilibrios electrolíticos.

La primera onda del complejo es la Q que posee valores negativos, ya que desciende en la gráfica del electrocardiograma. Esta onda puede ser normal o patológica. Cuando la onda Q normal, esta presente y simboliza la despolarización del septo o tabique interventricular. Cuando la onda es mayor de 1/3 del tamaño de la siguiente onda R,  o tiene una duración superior a los 40 ms (un cuadradito), o si se presenta en derivaciones precordiales derechas pueden representar un infarto al miocardio.

Las ondas R y S revelan la contracción del miocardio. La onda R es la que le sigue a la onda Q, es la de mayor tamaño y es positiva. La onda S es la onda negativa que aparece después de la onda R.

Las anomalías que puede presentar el complejo QRS, indican distintos trastornos como bloqueo de rama, hipertrofias, taquicardia y otras anormalidades ventriculares. Cuando los complejos son pequeños indican pericarditis.

La duración normal es de 60 a 100 milisegundos. Cuando el complejo en total supera los 120 ms o tiene forma de letra M, es anormal y señala, por ejemplo, hiperpotasemia, un marcapasos o hipotermia (llamada Onda de Osborne).

Cuando se repolarizan los ventrículos se forma la onda T, ésta suele ser asimétrica, con un subida más gradual que el descenso, por lo general tiene forma curvada pero puede tener una pequeña giba. En la mayoría de las derivaciones, es positiva, pero si es negativa puede indicar síntomas de enfermedad, no obstante una onda T invertida es normal en V1.Su amplitud no suele medirse porque es muy variable, sin embargo ondas T de bajos voltajes o planas en varias derivaciones pueden manifestar una anormalidad.